Casi siempre es la pregunta que más ansiedad genera, tanto en el campista como en sus papás: "¿de verdad no va a poder usar el celular en todo el campamento?" No. Y esa es, precisamente, una de las razones por las que la experiencia funciona.
Entre 2017 y 2022, la American Camp Association (ACA) realizó el primer estudio longitudinal de su tipo — el National Camp Impact Study — con más de 80 campamentos participantes. Uno de sus hallazgos centrales: el 58% de los jóvenes reportó que el campamento le ayudó a "apreciar estar presente en el momento", justamente gracias a la reducción del uso de tecnología durante su estancia.
Lo que pasa cuando no hay pantalla de por medio
Sin celular, un campista no tiene otra opción más que estar donde está: en la fogata, en la cancha, en la mesa a la hora de la comida, platicando con quien tiene enfrente. Al principio genera incomodidad — el famoso "aburrimiento" de los primeros días —, pero es precisamente ese vacío el que empuja a los niños a inventar juegos, iniciar conversaciones y prestar atención al mundo real que los rodea.
Investigaciones más amplias sobre juego libre y tiempo al aire libre en la niñez coinciden con este hallazgo: entre menos estructurado y menos mediado por pantallas es el tiempo de un niño, más oportunidades tiene para desarrollar creatividad, tolerancia al aburrimiento y habilidades sociales genuinas.
Para que los papás no se queden con la ansiedad de la incomunicación, mantenemos otros canales: cartas, correos que imprimimos y entregamos, y actualizaciones a los papás por WhatsApp desde nuestro equipo. El campista se desconecta de la pantalla — no la familia de la tranquilidad de saber cómo va.
Una experiencia real, sin pantallas de por medio
Conoce cómo funciona la comunicación durante el campamento y resuelve tus dudas como papá.
Ver Preguntas FrecuentesFuente: American Camp Association (ACA), National Camp Impact Study 2017–2022 (80 campamentos participantes) — acacamps.org. Adaptado y contextualizado para Ojo Ciego Camp.